
Si tu marca fuera una persona ¿Te irías a cenar con ella?
Imagina que entras a una fiesta. Al fondo de la sala, ves a alguien. Lleva un traje impecable. Camina con seguridad. Te llama la atención. Te acercas, te presentas y, tras dos minutos de conversación, te das cuenta: no hay nadie al volante. Su voz es monótona, solo habla de
